Translate

¿TRABAJAR CON LOS MEJORES?



Ser parte un equipo ganador es el éxito y en base a esa expectativa es que la mayoría de las personas buscan seleccionar a las mejores personas para que sean parte de ese equipo. Buscamos estar siempre con los mejores, sí; con los mejores. Con la élite, con aquellas personas que se destacan en su campo y nos ayuden a crecer, que al ser parte de ese equipo o estar cerca de ellos alimente nuestro ego así como nuestra autoestima. Siempre ganar.
¿Fantástico no? Trabajar siempre con los mejores o mejor aún, liderar a los mejores, pero; ¿Qué sucedería si en tu equipo no todos son los mejores? Si estuvieras a cargo de ese equipo ¿Qué harías? ¿Seleccionarías a los mejores y solo trabajarías con ellos?  Quieres un equipo ganador y solo trabajarías con los mejores ¿cierto? Tomate unos segundos antes de continuar leyendo.
Ahora pongámonos desde otra perspectiva, digamos que eres un padre/madre de familia y uno de tus hijos tiene dificultades en adaptarse a tus reglas, no le interesa para nada vivir en armonía con la familia, busca la más mínima oportunidad para desobedecer tus disposiciones y lo que es peor, aún le faltan algunos años para ser considerado independiente o tal vez nunca lo sea y tendrás que seguir soportando las consecuencias de sus actos durante mucho tiempo. ¿Qué harías?
Qué tal si eres un docente y los alumnos bajo tu tutela no todos cumplen con tus expectativas. Las constantes llamadas de atención por el bajo rendimiento académico de parte de los demás docentes, los reiterativos actos de indisciplina, la falta de colaboración de algunos estudiantes, etcétera, etcétera, etcétera. La labor de un docente sería mucho más fácil y productiva si solo trabajaría con los mejores alumnos, pero; ¿Qué harías con los otros alumnos?
Una perspectiva más, que tal si eres el directivo, gerente, supervisor, de un equipo de trabajo y tus colaboradores (empleados) no son todos eficientes como esperabas. Continuos atrasos a la hora de ingreso, permisos para ausentarse de su puesto de trabajo, demoras en la entrega de planificaciones y falta de organización, poca colaboración para la consecución de objetivos. Cuando se está a cargo, trabajar con los más eficientes ayuda mucho, entonces ¿seleccionas a los mejores y despides a los demás?
Si tuviéramos el poder suficiente, los medios necesarios y la oportunidad de elegir de seguro que como padre/madre de familia alejaríamos al hijo con problemas de adaptación para quedarnos con aquellos hijos que son mejores en su comportamiento. Como docentes exigiríamos a las autoridades para que seleccione a los mejores alumnos y expulse a los demás así facilitar el trabajo. Como directivo escogeríamos a los mejores colaboradores y despediríamos al resto. Estamos de acuerdo en eso, ¿cierto? ¿O no?
Esta anécdota humorística tomada del libro “Desarrolle el líder que está en usted” de John C. Maxwell subraya la importancia del liderazgo efectivo: Durante una  reunión de ventas, el gerente se quejaba con el cuerpo de vendedores por las desconsoladoras cifras bajas de ventas. «Estoy harto del pobre rendimiento y de las excusas», afirmaba. «Si ustedes no pueden hacer el trabajo, tal vez haya otros vendedores que estarían felices de vender los excelentes productos que cada uno de ustedes tiene el privilegio de representar». Entonces, señalando a un vendedor recién incorporado, un futbolista retirado, añadió: «Si un equipo de futbol no está ganando, ¿qué sucede? Los jugadores son reemplazados. ¿No es así?»
La pregunta quedó flotando en el aire durante unos cuantos segundos; entonces el ex futbolista respondió: «En realidad, señor, si todo el equipo falla, por lo general se busca un nuevo entrenador»
Como padre/madre de familia dudo mucho que alejaran al hijo más conflictivo, bueno la gran mayoría de los padres no lo haría. Como docente si empiezan a exigir que solo quieran trabajar con los mejores alumnos seguramente les pasara como a los entrenadores de fútbol, lo más probable es que sean remplazados. Como directivo tal vez tendrían la autoridad para seleccionar a los mejores colaboradores y despedir al resto, pero la rotación de continua de empleados no permite que estos se empoderen de la filosofía de la empresa y eso se convierte en un círculo interminable de utilización de recursos para preparar a los nuevos empleados entre otros conflictos que se generan.
 «En realidad, señor, si todo el equipo falla, por lo general se busca un nuevo entrenador»- Pero, y que sucede cuando no se puede cambiar al entrenador; en el caso del padre/madre de familia, no es tan probable que sean remplazados, es decir no es lo común; sé de casos en que los hijos llegan a tener entre cuatro o cinco “padres/madres”. El único camino que nos queda es “aprender a ser un líder”.
Todos en la mayor parte de nuestras vidas estamos expuestos a ser dirigidos y en algún momento estaremos, queramos o no, al frente de otras personas. Desde un directivo de empresa, un docente, un padre de familia o un equipo de barrio, tendremos que LIDERAR sí o sí.
El liderazgo no es ninguna especie de club exclusivo para «los que ya nacieron con la  membresía». Las características personales que constituyen la materia prima del liderazgo pueden adquirirse. Júntelas con el deseo de ser líder y nada le impedirá llegar a serlo.
Cuentan que un grupo de extranjeros llegaron a una comunidad y preguntaron al primer habitante que encontraron. ¿Ha nacido algún hombre ilustre en este lugar?
El lugareño respondió. – No, solo han nacido niños.
El liderazgo es algo que se puede aprender. Es hora que empieces a aprender y SER UN LÍDER.
Baque Alf-A. 


Publicar un comentario

0 Comentarios